Archive for October, 2006

artabria

Monday, October 16th, 2006

Con las visitas de mi hermano la familia disfruta de una revolución temporal donde se organizan comidas y eventos varios. En esta ocasión, aprovechando el día festivo de “la pilarica” y los últimos rayos de sol, nos dispusimos a pasar un día de reunión familiar con comida, paseos y conversación , recorriendo el golfo ártabro.

Lo que se conocía antiguamente por Artabria es una zona comprendida por las rías de A Coruña-Oleiros (río Mero), la ría de Betanzos (río Mandeo), la ría de Ares-Pontedeume (río Eume) y la ría de Ferrol (río Xubia); donde se supone que se asentó el pueblo ártabro hace un montón de años.
Todo el mundo conoce las excelencias de nuestras rías Baixas donde la mejor climatología y el buen marisco han favorecido que el turismo las elija como paradigma de la costa gallega. A mi entender, el gran olvidado es el golfo Ártabro, ocupado por una sucesión de pueblos marineros, playas y acantilados, que en pocos kilómetros muestran la diversidad de nuestro paisaje.

Los puntos polares de esta zona son dos ciudades bien distintas. Mientras Coruña siempre se ocupó de sí misma y su objetivo fundamental era mantenerse como una ciudad de servicios; Ferrol miraba hacia el exterior dedicándose a la industria naval y alojando a los militares como gran bastión estratégico del cantábrico.
Además la carencia gallega de infraestructuras favorecía la incomunicación entre ambas hasta hace pocos años que se terminó la costosísima autovía de conexíon entre las rías y que permite llegar en poco más de media hora de una ciudad a otra.

Betanzos, Miño, Pontedeume, Mugardos, Redes, Ares, Fene, Xubia y Ferrol son mis recomendaciones inmediatas. La comarca vinculada a Ferrol vivió un apogeo en las décadas de los ‘70 y ‘80 cuando los grandes astilleros y el aparato militar le daban trabajo y solera a los pueblos vecinos. Después llegó la crisis naval y la desmilitarización; y con ellos el paro. Ahora comienzan a despegar manteniendo con gran dignidad su industria y los grandes edificios que nos recuerdan un esplendor no tan lejano. Las grandes compañías constructoras, hábiles y espabiladas, ya comienzan a poner sus garras en la costa en forma de urbanizaciones. Si no conoceis aun estos concellos recomiendo una visita antes de que sea demasiado tarde.

volviendo a los orígenes

Saturday, October 7th, 2006

El jueves me disponía a corregir el proyecto con mi tutor. La seguridad me la había proporcionado la corrección del día anterior con un profesor de estructuras que me confirmó que mi estructura compleja de madera, aunque arriesgada, era posible… para mí significó un punto positivo a mi confianza pero sabía que lo peor aún estaba por llegar.
Mi adorado tutor tiene un bagaje personal, cultural y profesional demasiado amplio para mantener una lucha dialéctica con él y conseguir salir indemne. Desde que acabó sus estudios de arquitectura en Madrid y Barcelona ha experimentado vivencias por medio mundo: Brasil, Panamá, Los Ángeles, etc… hasta que en el ‘86 acabó dando clase de Proyectos en A Coruña. Sus inquietudes artísticas pasan, además de por la arquitectura, por la escultura (tiene un gran prestigio como escultor) y por la pintura; y su discurso intelectual va desde el racionalismo de principios del siglo XX, pasando por el constructivismo ruso y acabando en las tecnologías de la nueva era. Así que un enfrentamiento con él siempre me pone algo nerviosa porque sé que todas las insinuaciones que me haga del proyecto estarán llenas de coherencia y no se las podré rebatir.

Durante dos intensas horas debatimos sobre el proyecto en un lenguaje abstracto, dibujamos conceptos en el aire con ayuda de las manos y de mi maqueta, charlamos sobre la teoría de la luz en los museos actuales y me apuntó aplicaciones de los materiales en las cubiertas. Inspeccionó cada rincón, me interrogó sobre cada uso del museo, apuntó detalles de la rehabilitación y giró algún volumen. La reflexión en casa es el trabajo duro que aún me queda por hacer, cuando filtre cada idea y logre sacar las conclusiones concretas que hagan mejorar mi proyecto sin renunciar a mis pensamientos originales.

El balance es positivo pero la cara amarga es permanecer en este limbo académico más tiempo del deseado. La organización de los arquitectos se asemeja mucho a la de una masonería: primero comenzamos siendo Aprendices, es decir, pasando largos años en la Escuela de Arquitectura intentando absorver el conocimiento necesario; el siguiente grado es el de Compañero, cuando al fin conseguimos el título y con él la capacidad legal de llevar a cabo nuestra profesión; finalmente sólo algunos llegan a ser Maestros, el grado supremo que sólo alcanzas con el reconocimiento y el prestigio de tus iguales. Pues bien, mi posición ya no es la de Aprendiz, pero aún tengo que superar la prueba del Proyecto Fin de Carrera para que me consideren Compañero: estoy en el limbo.

Para completar un día completamente arquitectónico, me disponía a asistir a una conferencia del arquitecto catalán Bonell que impartía en la Fundación Barrié esa tarde. Para no cambiar nuestros malos hábitos, Ana y yo llegamos tarde a la cita cultural y con la imposibilidad de poder entrar (el aforo estaba lleno cuando llegamos) nos juntamos un grupo heterogéneo de impuntuales. Acabamos tomando cañas con el Presidente de Cultura del Colegio de Arquitectos, el ex-Director Xeral de Urbanismo da Xunta y un Vicerrector de la Universidad; todos ellos arquitectos. Las reflexiones acompañadas de cerveza gallega volvieron a ser de alto nivel: el problema del urbanismo, la organización del territorio y las competencias laborales de la profesión. Así caí en el problema de mi desidia, lo duro de mi estado de reclusión es la incomunicación a la que nos somete el esfuerzo de realizar el proyecto en la más absoluta soledad. Echaba de menos el contacto con este mundillo intelectual al que se nos acostumbra durante los años de Escuela; pero ya volvía a sentirme miembro del club.

La jornada terminó con una cena organizada por mis padres donde la invitada de honor era mi antigua jefa (arquitecta) acompañada de un grupo de gente también relacionada con la arquitectura.

Así que después de tres meses de pura diversión, frivolidad y olor a agua salada tuve un aterrizaje forzoso en el mundo real; un mundo que yo he elegido aunque lo tenía olvidado. Sigo perteneciendo al club pero sin renunciar a mis escapadas continuas en busca de territorios que todavía me quedan por explorar.

Este día agotador me ha dado fuerzas para seguir adelante, por lo menos hasta la siguiente corrección con mi querido tutor, jeje.

nuestra Charlotte se ha casado

Monday, October 2nd, 2006

Nuestras queridas heroínas de la serie Sex in the City son cuatro: Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte. En estos tiempos confusos y de liberación sexual donde el prototipo de hombre metrosexual ya comienza a estar en decadencia, ellas buscan al “hombre 10″, una mezcla del chico del famoso anuncio de la cocacola light, su mejor amigo gay y un hombre “de los de antes”.
Nosotras somos seis: Raquel, Patri, Marta, Inés, Ana y yo misma. No sé si hay mucha similitud con las otras chicas; tampoco estoy muy segura que busquemos lo mismo que ellas; pero desde luego si se puede hacer una comparación cariñosa, Raquel es nuestra Charlotte. Y se ha casado este verano con el hombre de sus sueños. Enhorabuena Raquel y Jacobo.

Las demás teníamos una pequeña responsabilidad que cumplimos encantadas: organizarle a nuestra amiga una despedida de soltera por todo lo alto. Si tuviéramos un presupuesto ilimitado y puestos a soñar, se me ocurre que podíamos llevar nuestros sueños y risas a Nueva York y en lugar de preparar unas camisetas simpáticas, llevaríamos todas unos divinos “manolos” (que viva manolo blahnik!!).
Pero lo interesante es sacarle partido a las posibilidades reales; así que acabamos organizando una megafiesta en Vigo, donde en lugar de seis seríamos nueve; Susana, Isabel y Vanessa no se lo quisieron perder.

No faltó nada; fué uno de esos fines de semana que al haber creado tantas expectativas, hay un temor a que algo se tuerza. Pero no pasó así; todo salió a las mil maravillas y las risas que mantenemos hoy en día cuando nos juntamos y comentamos aquella aventura lo atestiguan. De compras por la calle Príncipe, luego de playa en Samil, los necesarios retoques en el hotel… y por fin ya estábamos sentadas en una limusina blanca camino de la fiesta. Solemos decir que aunque contáramos lo sucedido a partir de las 10, nadie podría imaginarse realmente lo que vivimos en aquella noche calurosa donde lo más importante es que Raquelita no paró de divertirse y nosotras con ella. Misión cumplida chicas!.

El día importante se acercaba y todos, durante las dos semanas previas al enlace, sólo teníamos un pensamiento: la boda.
Pensé que me inundaría de nostalgia llegado el gran día al pensar en el paso que Raquel estaba a punto de dar. No fué así, los que conoceis a la pareja sabeis como yo que están hechos el uno para el otro, que se les ve tan felices que contagian su energía positiva y la boda significaba celebrar el amor que se tienen, así de sencillo y de profundo a la vez.

Tuvieron la boda perfecta, la que se merecían. Creo que ellos disfrutaron mucho y todos los invitados se unieron a esta celebración con alegría, bailes y risas. Gracias Raquel y Jacobo por hacernos partícipes de vuestra felicidad.

Nuestra Charlotte se ha casado, no sé cual de mis amigas será la siguiente pero le deseo la misma suerte que ha tenido Raquel. Mientras tanto yo seguiré disfrutando al igual que Carrie, de las risas con amigos, las salidas nocturnas, mi trabajo, los trapitos, los zapatos, los chicos y de mis amigas. Y no necesariamente por ese orden, je, je.

supergalegos

Sunday, October 1st, 2006

Con este título reflexionaba Luis Ventoso en “la Voz de Galicia” sobre la cara positiva de una nueva generación de gallegos. El artículo analizaba la gran diáspora gallega desde finales del siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX donde un millón de nuestros paisanos se vieron obligados a emigrar. España siempre favoreció a su mitad oriental y muchos gallegos tuvieron que demostrar su valía en los países avanzados de la vieja europa o en los prósperos territorios americanos. Galicia es un pais con 2,9 millones de habitantes que ha perdido a un millón, y entre ellos se fueron los mejores, los emprendedores, los que no se rendían…los que querían huir de la miseria y del servilismo.
En estas circunstancias se forjó la personalidad del campesinado gallego: desconfiado, evasivo y apocado.

El periodista Luis Ventoso apuntaba con optimismo la llegada de un nuevo perfil de gallego; en esos días un barco de marineros “da Costa da Morte” salvaba a 51 inmigrantes en el Mediterráneo y un gallego vestía de amarillo en el Tour de Francia, cuando al ciclista Óscar Pereiro le preguntaron si aguantaría la presión nuestro paisano no se mostró evasivo como sus ancestros sino que contestó: -tengo el maillot, ahora que me lo quiten-.

Galicia arranca, ya sabemos si queremos subir o bajar en esta escalera.

Pereiro no vistió el maillot amarillo al llegar a los Campos Elíseos pero nos hizo soñar y sobre todo, nos hizo reflexionar que nosotros, los miembros de esta generación de supergalegos podemos subir la escalera hasta lograr nuestras ambiciones.

La noticia trágica nos llegó esta semana como confirmación de que aún queda mucho por hacer: un niño murió de inanición en Ponteareas. Nada puede decirse que explique como en estos días semejante horror es posible.
El vecino de este niño (dueño de un restaurante próximo) intentaba excusarse diciendo que en el pueblo se conocían las penurias de esta familia pero nadie quiso mojarse por “no meterse en la vida del prójimo”. A estos paisanos hay que decirles que se despojen de sus complejos, de su apatía, de su moralidad de pacotilla y que se metan en la vida de los demás, no para cotillear sino para echarle una mano al débil, al pobre, al que está peor que uno mismo. Esta sociedad no avanzará hasta que pensemos y actuemos en colectivo.

La indignación me ha durado toda la semana pero hoy un titular del mismo periódico me ha devuelto la sonrisa y me ha hecho recordar el artículo de Luis Ventoso: “una científica gallega halla el mecanismo para bloquear el melanoma”
Aún hay esperanza.

cuestión de tamaño

Sunday, October 1st, 2006

Todos los inviernos desde que tengo uso de razón me paso una semana enferma, se me ponen las amígdalas del tamaño de 2 pelotas de tenis y la fiebre me tumba en cama unos días. Cuando era pequeña, al acabar el estado febril gastaba las horas de convalecencia dibujando; mas bien copiando los dibujos de los cuentos infantiles. Pronto descubrí un handicap personal que me acompaña desde entonces: soy incapaz de copiar algo reduciéndolo de su tamaño inicial, es decir, todos los dibujos los hacía más grandes que el original o con mucho esfuerzo conseguía aproximarme a la escala 1:1.
El famoso pintor conocido como “El Greco” creaba formas estilizadas y yo, digamos que las hago grandes!!!
Esas horas dibujando me ayudaron a “hacer mano” y quien sabe si ya desde entonces se estaba marcando mi destino, que me llevaría a la Escuela de Arquitectura.

Esta pequeña característica siempre me ha acompañado y aunque la he intentado dominar, de vez en cuando vuelve a demostrarme que forma parte de mi esencia.
Los que me habeis soportado últimamente sabeis que llevo 3 semanas enfrascada en una gran gesta: construír la maqueta de mi museo del fin de carrera a escala 1:50. Logré acabarla esta semana y para ser sincera he de decir: - “que me ha salido enorme”!!!-.
Estoy satisfecha con el trabajo realizado pero casi caigo en una crisis de ansiedad cuando comprobé la dificultad que se me presenta: trasladarla de sitio… en fin, esta construcción hecha con el sudor de mi frente mide por su lado más estrecho unos 70 cm y las puertas estándar son de 72,5 cm; la siguiente prueba que tengo que superar es intentar meterla en mi coche para poder enseñársela a mi tutor, ¿quizas en el maletero? ¿o en el asiento de atrás?

Así comienza este último tramo del proyecto fin de carrera que estoy deseando finalizar!

Con este post me estreno en el mundo del blog y quiero agradecer el apoyo de los amigos que me animaron, en especial a Velo y a Fran (espero no decepcionaros). Pero el agradecimiento más especial va para ti Dani, que aparte de tus ánimos me has dado cobijo en tu página y me has facilitado las instrucciones con mucha paciencia y cariño: eres un amor.