Archive for April, 2007

pasodoble: un oasis en el desierto

Sunday, April 22nd, 2007

La llamada “brigada ibérica” hemos pasado toda la semana hablando sobre “a morriña e a saudade”, que forman parte de nuestros descubrimientos en el exilio: estamos explorando nuevos estados de ánimo pero no lloriqueamos, simplemente intentamos analizar cada sentimiento para poder racionalizarlo. Al final somos los extranjeros becarios y el trato no siempre es el que nos gustaría, sino estás atento en una mañana de trabajo te pueden bajar la autoestima dos puntos… yo casi tengo dominado a Shaya (mi director iraní de proyecto, que ahora lo llamo cariñosamente y en clave “mi moreno”), ambos tenemos mucho carácter pero también estamos aprendiendo a reirnos juntos con nuestras ironías y creo que podremos trabajar bien; no somos muy diferentes: perfeccionistas y críticos.

Mi siguiente batalla abierta era sentirme a gusto en mi nueva casa y para eso volví de coruña con una selección básica de música (tanto silencio me estaba volviendo loca y además yo no puedo vivir sin música!!); y organicé una cenita el jueves para estrenar la casa, sentirme anfitriona y conseguir risas en la cocina, ruido en mi habitación y olor a rioja.

Creo que intentaré organizar una cena por semana; me encanta tener gente en casa, cocinar para Encarna y Dani (que se me va este mes a vivir a Belgica) y de esta manera hacemos alguna comida decente para contrarrestar el efecto de tanto bocadillo en el lunch!!

El sábado fue un dia extraordinario y lleno de actividad; por la mañana Encarna y yo nos dedicamos a los recados importantes, comprar mi nueva bici y la tarjeta del banco, que después de tres semanas de abrir la cuenta en el banco aún no la tenía en mi poder (es que aqui los bancos se pelean por ver quien tiene menos clientes: funcionan fatal y no son nada resolutivos)
Como estábamos cerca de mi casa y la teníamos solo para nosotras (la chica con la que comparto se había ido con el novio y la señora lleva toda la semana en Francia de vacaciones; por cierto me dejó a mi encargada de los gatos y uno de ellos no lo he visto en toda la semana, espero que no se perdiera, jeje) hice la comida y preparamos la mesa en el jardín donde el sol nos curó de todos los males e hizo que la humilde “pasta a la carbonara” nos supiera como un manjar.

Por la tarde seguimos investigado la ciudad y acabamos en el Jordan, un barrio obrero lleno de vida y poco explotado por el turismo…. y alli descubrimos nuestro oasis en el desierto: Pasodoble; un restaurante de moda para los holandeses, donde la música, los camareros y la comida son españoles.
Hice migas con Lola, una chica que estaba cenando en la mesa de al lado y después de dos años en Amsterdam ya se maneja como auténtica holandesa, intercambiamos datos y se ofreció a quedar un día y echarnos una mano.
Fuimos los últimos en salir y con la promesa de que volveríamos en breve a disfrutar de la rica comida y la agradable compañía. Pedro, uno de los camareros escribió sobre mi plano de la ciudad sitios para salir ajenos a la ruta oficial… ahora tengo ganas de explorarlos y asi poder hacer de buena anfitriona cuando alguno de vosotros venga a visitarme.

“la coru”

Monday, April 16th, 2007

la coru, la coru… creo que no se pueden hacer más cosas diversas con tanta intensidad en un fin de semana!!!

Lo primero: tengo los mejores amigos del mundo!!! he vuelto con la maleta cargada de besos, arrumacos, abrazos y piropos; me siento superquerida y quiero que sepais que vosotros me dais la energía para solventar las dificultades que se me presentan en este lejano pais; pero he vuelto con muchas fuerzas y hoy ha sido un dia fantástico, asi que veo con ilusión los próximos meses.

Lo importante: el motivo de mi viaje a la terriña era asistir al homenaje de mis padres, que sin duda será un acontecimiento que recordará mi familia durante años.
Los amigos de mis padres les querian demostrar que tantos años de servicio y dedicación a una forma de entender la hostelería se tenían que ver compensados. Por las venas de mi padre corre vino reserva y con su sonrisa encantadora y su caracter magnético supo triunfar en el oficio que le vino heredado y que él lo siente como su forma de vida. Los que conoceis a mi madre ya sabeis ella le pone un amor y empatía a todo lo que hace que roza la perfección: ella puede con todo. Con estos precedentes a mi no me sorprendió que sus mejores amigos y clientes les quisieran demostrar su cariño: ellos se lo merecen, son de esa gente única que cuando los conoces ya quedas enganchado.
Más de 90 personas nos reunimos el pasado sábado en la Domus para darles una sorpresa de infarto… y todo salió sublime; había tanta felicidad y alegría allí dentro que podian haber iluminado el paseo marítimo con nuestra energía. No puedo decir nada más porque me emociono y no soy lo suficiente buena escritora para saber reflejar lo que vivimos y sentimos. Me alegro un montón por ellos, porque los quiero, los admiro, y además se lo merecían.

Con tantas emociones (de todo tipo) y con el cansancio acumulado se me presentaba un viaje de vuelta lloroso: pero con la ayuda de tres angelotes se solucionaron mis temores.
Me llevó Ana al aeropuerto, y nada más pasar el control una voz familiar me llamaba: era mi amigo Antón que hacia el mismo trayecto a Madrid… en la T4 el angelito Helena Toirán me regaló una tarde especial en su compañía. En la Estación Central de Amsterdam recogió Dani los pedazos de mi corazón a prueba de bombas de este fin de semana.

Pero hoy ya no me he quitado la sonrisa: dormí con Dani (porque llegamos muy tarde y además yo necesitaba compañía) y hoy amanecimos con un dia espléndido de sol radiante que nos activó para comenzar la semana de curro. Shaya (mi director de proyecto) me estaba esperando para hablar conmigo después de la discusión que tuvimos el jueves pasado: los jefes le habian recordado que mi felicidad durante estos meses también era responsabilidad suya, al ser mi superior; además él habia reflexionado y después de unas palabras amables y unas disculpas sinceras, yo pensé que esos ojos negros como los de mi hermano no podian ser tan malos… tengo el caracter fuerte y el pronto ligero (al parecer eso no lo vió como algo negativo) pero ante un “lo siento” razonado desde el corazón me quedo indefensa; por supuesto también yo he puesto de mi parte y hoy hemos trabajado en armonía… quien sabe, a lo mejor acabamos siendo amigos, jeje.

red light district

Sunday, April 8th, 2007

Este fin de semana me he despedido temporalmente del famoso Barrio Rojo o Red Light District, como le llaman aqui, con una saturación que hará que mi nuevo vecindario (me mudo mañana) me parezca una bendición.
El pasado jueves por la noche llegaron mi hermano y Chopo, cansados del viaje, los retrasos y de sus respectivos trabajos; buscando tranquilidad y desestresarse en la medida que permite un fin de semana. Cuando conseguí apagar la luz y disponerme a dormir eran las 4 de la mañana y a las 7 (aqui amanece muy temprano y no hay persianas ni cortinas) ya estaba yo con el ojo abierto intentando animarme para un dia más de aburrido trabajo. Como en Holanda lo único que celebran de la Semana Santa es la Pascua, el lunes 9 es festivo y casi todos mis compañeros de curro se habian cogido el viernes libre: sólo estábamos los tres becarios (Miguel, Encarna y yo), un arquitecto nuevo y otro antiguo bastante serio. Nos lo tomamos con tranquilidad y abusamos de internet todo lo que no nos dejan cuando están los jefes, hasta el punto que enganché a Encarna a esto del blog y lo configuramos esa mañana entre parones intermitentes para escuchar los pasos de la Semana Santa sevillana (la morriña no es sólo cosa de gallegos).

Estos dias nos hemos hartado de comer!!! jajaja, los chicos venian con hambre o ansiedad y nosotras que estamos cansadas de comer bocadillos todos los dias no nos hemos quedado atrás. Comenzamos nuestra ruta culinaria el viernes por la noche con el descubrimiento de un gran local de ambiente cálido y comida generosa. Lo demás ya os podeis imaginar… el resto de la noche recorrimos varios coffes-shop hasta que nos rendimos y volvimos a casa.
El sábado ejercimos de turistas (para que Rubén y Chopo tuvieran un recorrido de la ciudad) y compramos un tour en barquito por los canales. La perspectiva es completamente diferente y se pueden ver cosas curiosas al pasar: como todo tipo de edificios flotantes.

Para cenar cambiamos de zona y dimos con un buen local en el Jordan (barrio menos turistico), pero lo mejor fue encontrarnos con una postrería exquisita donde las calorías de cada postre debían ir en proporción con el tamaño de las fuentes, que no platos, donde nos sirvieron los dulces; nos lo comimos todo y eso que acabábamos de cenar!!!

El domingo ha sido un dia más tranquilo, con un picnic en Vonderpark y un café de media tarde, esta vez separados porque Encarna y yo queriamos seguir explorando y ellos querían despedirse de los coffe-shop!!
Nos volvimos a juntar para la cena todos contentos por haber conseguido mesa para cenar en un local que llevábamos dias rondando… como ocurre casi siempre, cuantas más expectativas pones en algo, mayor es la decepción; aunque no estuvo mal, volvimos con el estómago lleno y menos alegría porque se nos acababa el fin de semana.

El Barrio Rojo ha estado en su culmen de ocupación estos dias; miles de turistas por todas partes (entre ellos muchos españoles) mezclados con putas, camellos, yonquis, borrachos y espectáculos porno en vivo. A mi me ha dejado mal sabor de boca porque hoy me han robado la bici delante de mi casa (con los 2 candados) y como las tiendas cierran a las 6 de la tarde (a la hora que yo salgo de trabajar) y yo me voy esta semana a Coruña, tendré que esperar hasta el siguiente fin de semana para comprarla; conclusión: dos semanas sin medio de transporte y 130 euros tirados a la basura. Asi que sólo espero poder descansar esta noche y mañana hacer la mudanza con la ayuda de Encarna.
Volveré cuando alguno de vosotros me vengais a visitar, pero mientras tanto no lo echaré de menos.

Qué post tan poco animado me ha salido!!! será a saudade!!!

weekend in belgium

Tuesday, April 3rd, 2007

Siguiendo con los dias repletos de actividades y cansancio decidimos pasar el fin de semana en el pais vecino, la bella Bélgica.
Partimos el viernes por la tarde después de un día aburrido de trabajo, ya que el síndrome del fin del semana se empezó a notar desde primera hora… llegamos a Boom (el pueblo donde vive Bart) a las 11 de la noche y después de una riquisima cena (es muy buen cocinero) nos rendimos a dormir, esperando recuperar fuerzas para los siguientes dos días.
Las energías me vinieron depués de estar más de dos horas en un baño completo (uff, cuanto lo echaba de menos) que amablemente me cedió el anfitrión con una sonrisa de complicidad: me regalé un baño con patitos de goma incluídos, depilación, manicura francesa, mascarilla en el pelo y todas esas cosas que una chica de coruña debe hacerse una vez a la semana y que yo llevaba con retraso de 2 semanas!!
Cuando salí me sentía nueva, era otra persona, jeje, y Bart casi se muere de risa con mi gran frase del día: -now, I fell like a woman!!!!

Con todos los ánimos llegamos a Antwerpen, o más conocida como Amberes, que es una ciudad mediana con esencia noble y burguesa, donde los holandeses vecinos se escapan los sábados a comprar en sus mejores tiendas… como ya es costumbre nos cruzamos con una excursión de adolescentes españoles y salimos huyendo de incógnito de sus bromas y griteríos.

Al día siguiente fuimos a Bruselas, para visitar a una amiga de Dani que está trabajando alli en un bufete de abogados americano (se llama Sol y ha tenido una vida apasionante: Nueva York, Paris…)
Sólo puedo decir maravillas de Bruselas, es una ciudad amable, cuidada, y muy francesa; hasta los turistas son diferentes al resto de las ciudades, es como si al llegar alli, todo el mundo tuviera conciencia de europeo y el espíritu cívico lo inundara todo.
Almorzamos un “brunch”, para aquellos que no lo sepan es una mezcla de desayuno-comida muy a lo Sex in the City, ligero y bastante caro, pero lo suficientemente consistente como para poder continuar disfrutando de Bruselas.

Para las chicas (ya se sabe nuestra pasión por los bombones) esto es el paraíso; todas las calles tienen alguna chocolatería de postín que adornan con ese aroma dulce el aire frío de esta zona. Como teníamos una guía de lujo, pudimos disfrutar de unas cañas en una terraza soleada alejada de los turistas y además compramos una carísima cajita de bombones en una de las chocolaterías más snob. Los bombones los vamos racionando, sólo nos permitimos el lujo de comer uno después de la cena, para que este placer nos dure el mayor tiempo posible.

Con este ajetreo enganchamos la nueva semana… en el trabajo me aburro bastante pero ahora sólo estoy deseando que llegue el jueves, ya que la visita de mi hermano y Chopo sin duda hará que me olvide de la monotonía laboral

bicos a todos